En 1844, Johann Heinrich Hess tomó el primer paso en la fundación de la Finca de la Familia Hess cuando estableció su cervecería en Berne, Suiza. Por más de 100 años, la cerveza era el corazón de su negocio.
Un joven pero valiente Donald Hess se agarró a la compañía con solo 20 años, cuando se falleció su padre. Sólo, él navegaba el rumbo difícil de aprender la industria de la cerveza y de la hospitalidad. Al principio de la década 1960, él anticipaba la empieza de la demanda para agua en botella. En este momento creó Valser Water, la que crecía para ser la compañía principal de agua mineral en Suiza.
Siempre listo para abrir nuevos caminos, y con la determinación para seguir lo que sentía en su corazón, el señor Hess se embarcó en una búsqueda para unir su pasión para el vino y el arte. En 1978, con la compra de sus viñedos en Monte Vedeer en el valle de Napa, él comenzó su viaje épico, lo que realizaría la siembra de vides y la construcción de museos por todo el mundo. Ese viaje se culminó en la creación del viñedo más alto del mundo en Argentina.
La visión para juntar el negocio, la creatividad, la cultura, y la filantropía quiere decir que hoy día la Finca de la Familia Hess incluye:
- Viñedos primos del Nuevo Mundo y bodegas en cuatro continentes (Los EEUU, Australia, Sudáfrica, y Argentina).
- Una colección internacional del arte contemporáneo, alojada en tres museos de bodegas que son abiertos al público.
- Hospitalidad y propiedades mundiales, con proyectos en las comunidades para apoyar a las populaciones locales donde haya sido necesario.

